Ruta del Santo Grial en Huesca

La ruta del Santo Grial en Huesca recorre los diferentes lugares en donde se custodió durante siglos el Santo Cáliz. Se trata de una ruta para recorrer con tu propio vehículo, descubriendo paisajes impresionantes y grandiosos monumentos, y disfrutando de la gastronomía y hospitalidad de esta tierra. Opcionalmente, puedes contratar un guía.

A continuación tienes una breve descripción de los lugares a visitar, ordenados en función de la época durante la que en ellos se custodió el Santo Grial:

Monasterio de Loreto – Año 258 d. C.

El Santuario de Loreto se localiza al oeste de la ciudad de Huesca. Se encuentra documentado desde el siglo XII. Fue a finales del siglo XVI cuando Felipe II favoreció la fundación de un convento de Agustinos Calzados.

Su fábrica es de sillar y ladrillo. Consta de tres naves de igual altura cubiertas por bóvedas de medio cañón. La cabecera es recta, con una capilla central y una estancia a cada lado. Cuenta además con un coro en alto.

La fachada neoclásica  presenta dos cuerpos enmarcados por parejas de pilastras monumentales coronadas por un capitel corintio. En el cuerpo inferior se abre la portada adintelada y rematada por un frontón triangular, mientras que en el superior se abre una hornacina con una imagen de San Lorenzo, patrón de Huesca. Toda la fachada se cierra con otro gran frontón triangular con un óculo en el centro.

Adosada en el lado norte del tramo de los pies y alineada a la fachada está la torre de tres pisos. Los dos inferiores se levantan en sillar y el tercero en ladrillo. Se accede a ella por medio de una escalera de caracol.

El convento anexo, construido entre los siglos XVI y XVIII, es de planta rectangular y sus dependencias rodean la iglesia y el claustro.

San Pedro el Viejo – Año 533 d. C.

Situada en pleno casco urbano de Huesca, la iglesia se construyó sobre un anterior monasterio benedictino, construido a su vez sobre un templo visigodo que sustituyó a una iglesia de la época romana

Es significativo que tanto esta nueva iglesia de San Pedro el Viejo como otros templos, monasterios, iglesias y catedrales en los que reposó el cáliz o que se construyeron para albergarlo, están dedicados a San Pedro, el primer Papa y primer custodio del Grial.

Yebra de Basa – Año 711 d. C.

Hacia el año 715, según la tradición, el Santo Cáliz permanece temporalmente oculto en la casi inaccesible Cueva-Ermita de Yebra de Basa, disimulada gran parte del año por una gran cascada de agua.

Se trata de un lugar apartado lleno de magia. Un viaje al pasado.

Monasterio de San Pedro de Siresa – Año 833 d. C.

A 2 Km de Hecho se encuentra Siresa, considerada la puerta a la Selva de Oza, un monumento de la naturaleza. Su monasterio románico es el templo aragonés de estas características situado más al norte.  Monumento distinto a los demás de la época románica, muy grande para lo habitual en aquella época. 

San Adrián de Sásabe de Borau – Año 992 d. C.

Los obispos del todavía Condado de Aragón y el Santo Grial se ubican en la iglesia de Santa María de Sásabe, cuyos restos se encuentran bajo la actual ermita y que en el año 992 se convertía en sede del primer obispado de la Reconquista.

La cimentación del templo se realizó con puntales de madera soterrada, en lugar de aprovechar la roca para cimentar. Esto se tuvo que tener muy en cuenta a la hora de drenar el perímetro de la iglesia para liberarla de su aspecto de «piscina cubierta», porque si el nivel freático descendiese por debajo de los cimientos de madera, se resecarían y colapsarían provocando la ruina del edificio. Algún motivo de gran importancia debió de existir para edificar aquí y de forma tan excepcional. Habiendo lugares en el entorno con mejor calidad para cimentar el templo, debió existir algún otro factor que escapa a la lógica y a la seguridad arquitectónica, como una señal o hecho aparentemente milagroso que lo motivase.

San Pedro de la Sede del Real de Bailo – Años 1014 a 1045 d. C.

La construcción actual data del siglo XVI, pero por un momento nos podemos imaginar cómo sería la vida en este emplazamiento, que fue residencia de los Reyes de Aragón.

Catedral de San Pedro de Jaca – Años 1063 a 1071 d. C.

Uno de los templos más importantes del primer románico español es la catedral de San Pedro de Jaca, de la que se dice que el propósito de su construcción estuvo directamente relacionado con la conservación del Santo Cáliz.

El rey Ramiro I de Aragón estableció la capital del incipiente Reino de Aragón en Jaca y formó el proyecto de hacer una catedral «tan suntuosa que no haya otra mejor», y lo sería para el Aragón de aquella época, una catedral construida por y para el Santo Grial, por eso será consagrada a San Pedro.

En un capitel de la lonja pequeña de la Catedral puede verse todavía la inscripción Sistus, que relata la historia de San Lorenzo y la entrega del cáliz que le hizo el papa Sixto II. El obispo García, último de los obispos aragoneses de Sásabe, hijo de Ramiro I y custodio del Grial, fue el encargado de trasladar la reliquia a Jaca el año 1044.

Monasterio de San Juan de la Peña – Años 1076 a 1399 d. C.

El monasterio más importante de Aragón durante la alta Edad Media, también tuvo el honor de guardar el Santo Grial.  

La ubicación del monasterio bajo una imponente roca, contribuye también a conjeturar sobre su enigma. Una fuente con forma de cáliz se dice que se erigía en el centro de su espectacular claustro, lo que recuerda que el Grial también contuvo el agua que manó de las heridas del costado de Cristo.